Son procedimientos sencillos de diagnóstico que emplean el ultrasonido para crear imágenes bidimensionales o tridimensionales por medio de un transductor, el cual emite ondas de ultrasonidos de alta frecuencia que se transmiten hacia el área del cuerpo que está siendo estudiado; este instrumento recoge el eco de las ondas sonoras y por medio de una computadora las convierten una imagen que aparece en la pantalla.